Ayer el tradicional y emotivo “Zutik Emakumeak” ponía el punto y final a las IV. Jornadas Feministas de Euskal Herria, celebradas en Portugalete. A lo largo del fin de semana, superando todas las expectativas, cerca de 1.500 mujeres hemos abarrotado la Escuela de Náutica del municipio, perfectamente acondicionada para la ocasión con cientos de carteles, numerosos puestos con material diverso y una exposición de fotografías y carteles. Después de catorce largos años, el movimiento feminista de este país se ha vuelto a reunir para debatir sobre asuntos que nos inquietan. Las que son ya veteranas de esta lucha se congratularon por la abundante presencia de mujeres jóvenes que asistíamos por primera vez a un encuentro como este. Y nosotras nos enriquecimos de su experiencia y la pluralidad de un movimiento que goza de una estupenda salud.
Fueron muchos los temas que se trataron y muchísimas las intervenciones que se sucedieron después de cada ponencia. El sábado por la mañana, tras el reparto del material y una ruidosa bienvenida a cargo de la incombustible Lesbian Banda, comenzamos con un plenario sobre participación socio-política y estrategias feministas. Bilgune Feminista, la Asamblea de Mujeres de Bizkaia, Plazandreok y el Forum de María Maeztu presentaron sus ponencias; coincidían en afirmar que el poder sigue sin reconocer al movimiento feminista como sujeto político y que la asunción por parte de los diferentes gobiernos de una serie de reivindicaciones feministas ha disminuido la posibilidad de superación de la sociedad patriarcal. Sin embargo se concluye que los pequeños avances que se han producido (Ley de Igualdad, Ley Integral contra la violencia de género, planes de igualdad institucionales…) no habrían sido posibles de no haber sido por la incesante lucha feminista. Tras el primer plenario, nos dividimos en diferentes aulas y debatimos sobre distintas cuestiones por separado: “Precariedad y trabajo”, “No habrá igualdad sin servicios públicos y reparto del cuidado” y “Conflicto vasco” fueron algunos de los temas tratados por los grupos.
Después de una amena comida organizada por Mujeres del Mundo y por la Gazte Asanblada de Portugalete, se dio comienzo al debate plenario sobre la violencia machista. Las otras voces feministas, la Asamblea de Mujeres de Bizkaia, Bilgune Feminista y Lanbroa expusieron sus ponencias, las cuales se daban la mano a la hora de asegurar que esta violencia es consecuencia directa del sistema patriarcal, un sistema basado en relaciones jerárquicas que pretende mantener a las mujeres permanentemente ligadas a la identidad femenina. Se habló del tratamiento sensacionalista y morboso por parte de los medios de comunicación y de que la violencia ejercida contra nosotras no es un problema nuestro, si no del colectivo de hombres. Es hora de que sean ellos los que se pregunten por qué algunos de sus congéneres nos amenazan, violan, pegan y matan, y de que denuncien estos comportamientos. En este sentido, se destaca el surgimiento en Gasteiz de un grupo de hombres que cuestionan el modelo patriarcal y se plantean el significado de ser hombre.
A las 20:00 de la tarde nos trasladamos todas a Bilbo para participar en una multitudinaria manifestación que llenó de reivindicación y colorido las calles de la capital vizcaína, como acostumbran las manifestaciones no-aburridas de los movimientos sociales. Hubo un magnífico performance king-queen de Medeak, más música desde Valencia con la Lesbian Banda, ¡e incluso una divertidísima versión feminista del Chiqui-chiqui! “Dale feminismo a ese morenito, que el feminismo le pone nerviosito…” Y luego llegó la noche, que también nos pertenece, y el Gaztetxe Kukutza de Rekalde nos recibió para dar comienzo a una increíble fiesta.
La mañana del domingo nos traía además de la resaca correspondiente del personal un interesantísimo y efusivo debate plenario sobre uno de los temas más polémicos dentro del movimiento feminista: la prostitución. El debate, que se preveía tenso, fue llevado a cabo con ánimo de entendimiento y buen rollo.
La postura radicalmente abolicionista la defendió Lanbroa a través de su ponencia; tras enumerar un sinfín de datos que siempre acababan uniendo la práctica de la prostitución con la inmigración y la pobreza, la portavoz de la organización aseguró que esta nunca es una opción libre y defendió su abolición al entender que la regularización supondría apuntalar un sistema de explotación contra las mujeres. Desde Mass-Medeak, por su parte, destacaron que abolición vs. regularización no es el eje de la discusión e instaron a ir más allá de estas posturas, quedándose para mi gusto un poquito cojas. Fuimos muchas las que desde el público defendimos la regularización argumentando que con ello se ayudará a mejorar las condiciones laborales de las mujeres que ejercen la prostitución.
A mí, que me enervan los tintes moralistas y la herencia católica que vislumbro en el discurso abolicionista, se me ocurrió mencionar el hecho real de que prácticamente todas las asociaciones de prostitutas están a favor de la regularización; por lo tanto lo fundamental sería comenzar tendiendo puentes con estas mujeres y escucharles, ya que no deja de llamar la atención que dentro de estos debates jamás participe una prostituta. Algo tenemos que estar haciendo mal para que estas mujeres no quieran oír hablar de feminismo; ¡y es que las asustamos! También recordé que hay un porcentaje elevadísimo de transexuales ejerciendo la prostitución, así como no pocos hombres, lo cual no podemos obviar cuando debatimos sobre este tema. A propósito, me gustaron las palabras de Arantza Urkaregi; me tranquiliza ver que el conjunto de la Izquierda Abertzale parece tenerlo bastante claro.
Paralelamente a las discusiones que tuvieron lugar el sábado y el domingo, también tuvimos la oportunidad de asistir a diversos talleres que permitían pasar de las palabras a la acción. Así, muchas mujeres se acercaron para conocer las claves de la autodefensa ante un posible caso de violencia. Otras optaron por el bricolaje y la elaboración de bolas chinas a partir… ¡de material reciclable! Las chicas de Medeak demostraron que la acción travesti no se enmarca fuera de la lucha feminista y desde las Mujeres Abogadas de Bizkaia se ofreció un punto de vista más jurídico a la hora de hacer frente al terrorismo machista.
Este encuentro sin duda ha constituido el mejor foro para conocer y debatir sobre los análisis que las distintas organizaciones feministas hacen respecto a cómo abordar los retos que se nos presentan en una sociedad enferma que formalmente habla de igualdad pero que mantiene intactos valores, relaciones de poder, etc. propios de un sistema patriarcal. Ha servido además para destacar la necesidad de establecer alianzas entre todas nosotras y para ahondar en la cohesión del movimiento más allá de las diferencias puntuales y necesarias que puedan surgir a la hora de encarar distintos temas. Una cohesión fundamental para una lucha común que tiene como objetivo la consecución de todos los derechos de las mujeres de Euskal Herria.
Para mí ha sido un verdadero placer compartir con todas vosotras debate, teoría, reflexión, carcajadas, política, emoción, orgasmos y otras cosas. Sería complicado quedarme con una ponencia, un grupo o un momento en concreto. Pero hay una frase que me gustaría recordar especialmente: “La revolución será divertida o no será”. La pronunció Virginia Imaz, que con su actuación puso el toque de humor al evento y clausuró las jornadas, como ha venido haciendo en todas las realizadas hasta ahora.
Será, claro que será. Porque a ellos les saldrá la testosterona por las orejas, pero nosotras somos más, y estamos empeñadas en desmontar su dinámica masculinizante y en mantener a ralla su enrolada virilidad. ¡Felicidades a todas!
Leire Martinez.
Avenida República Española, abril de 2.008.